Con el corazón de Don Bosco
Una Casa Salesiana presenta un constante desafío. No sólo por lo que hay que hacer, sino mucho más profundo, por lo que queremos ser.

La fidelidad al sueño de Don Bosco nos interpela en el seguimiento de Jesús amando a los jóvenes, esta es nuestra identidad y nuestra permanente conversión. Estamos en camino, felices de estarlo, pero somos conscientes de que siempre se puede ser mejor.